El Origen de la obligación del empresario de garantizar la formación a sus trabajadores en materia de PRL lo encontramos en el Artículo 19 de la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales.

"1. En cumplimiento del deber de protección, el empresario deberá garantizar que cada trabajador reciba una formación teórica y práctica, suficiente y adecuada, en materia preventiva, tanto en el momento de su contratación, cualquiera que sea la modalidad o duración de ésta , como cuando se produzcan cambios en las funciones que desempeñe o se introduzcan nuevas tecnologías o cambios en los equipos de trabajo.

La formación deberá estar centrada específicamente en el puesto de trabajo o función de cada trabajador, adaptarse a la evolución de los riesgos y a la aparición de otros nuevos y repetirse periódicamente, si fuera necesario.

2. La formación a que se refiere el apartado anterior deberá impartirse, siempre que sea posible, dentro de la jornada de trabajo o, en su defecto, en otras horas pero con el descuento en aquélla del tiempo invertido en la misma. La formación se podrá impartir por la empresa mediante medios propios o concertándola con servicios ajenos, y su coste no recaerá en ningún caso sobre los trabajadores. "

En el caso de las empresas con trabajadores que realizan trabajos en obras de construcción, encontramos también unos requisitos de formación específicos recogidos en el artículo 10 Ley 32/2006 y en el artículo 12 del Real Decreto 1109/2007 que la desarrolla:

"1. Las empresas velarán por que todos los trabajadores que presten servicios en las obras tengan la formación necesaria y adecuada a su puesto de trabajo o función en materia de prevención de riesgos laborales, de forma que conozcan los riesgos y las medidas para prevenirlos ".

 

En los mismos artículos se delega a la negociación colectiva la posibilidad de introducir a través de convenios colectivos sectoriales de acuerdo estatal programas formativos y contenidos específicos para los trabajos de cada especialidad, así como los sistemas de acreditación de esta formación.

Estos programas formativos han introducido hasta ahora en 4 sectores productivos que participan normalmente en obras de construcción:

- Sector de la Construcción: a partir del IV Convenio General del Sector de la Construcción 2007-2011 (actualmente vigente el V CGSC 2012 a 2016).

- Sector Metal: en el Acuerdo Estatal del Sector del Metal. Publicado el 3 de marzo de 2009.

- Sector del Vidrio y Rotulación: en el Acuerdo Estatal sobre el Reglamento de la tarjeta profesional para el trabajo en obras de construcción (vidrio y rotulación) de los trabajadores afectados por el Convenio colectivo para las industrias extractivas, industrias del vidrio, industrias cerámicas y para las del comercio exclusivista de los mismos materiales. Publicado el 17 de marzo de 2011.

- Sector de la Madera: en el IV Convenio Colectivo del sector de la Madera 2012-2013

 

Para las empresas que no tengan ningún convenio colectivo o acuerdo estatal sobre requerimientos de formación, el artículo 12 del RD 1109/2007, dispone los requisitos de formación mínimos.

 

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