Conclusiones sobre criterio técnico Nº 83/2010 sobre la presencia de los recursos preventivos en las empresas, centros y lugares de trabajo, aplicado a las obras de construcción:

  1. En el caso en que las empresas subcontratista en las obras de construcción (y no la contratista principal) realiza un trabajo peligroso de los previstos en el artículo 22 bis 1 b) RD 39/97, que motive la presencia de un recurso preventivo, que además esté recogido en la evaluación de riesgos, será la empresa subcontratista quien está obligada a designar dicho recurso. Todo ello, sin prejuicio de las obligaciones que corresponden al contratista principal.
  2. Esta exigencia por parte del contratista principal se puede recoger en el contrato privado entre las partes (contratista-subcontratista) y por el momento esta exigencia no tiene apoyo legal ni reglamentario, y tampoco exonera al contratista principal de sus obligaciones al respecto del nombramiento de los recursos preventivos.
  3. Además cuando una empresa realice una operación concurrente de forma sucesiva que agrave los riesgos presentes en el mismo centro de trabajo, será también ésta empresa quien deba nombrar y destinar a un recurso preventivo mientras aplique dicha acción, así por ejemplo, las empresas de control de calidad que vengan a realizar actividades con equipos nucleares que suponen un riesgo para el resto de los trabajadores de la obra, deberán haber nombrado a un Recurso Preventivo que garantice que los procesos ejecutivos de manera segura, en el caso concreto de las radiografías en obra, respetar el perímetro de seguridad, entre otras.
  4. Aclara que las funciones de coordinación (de seguridad y salud) a que se refiere el artículo 9 del RD 1627/97 son distintas y específicas a las de vigilancia de las medidas y operaciones que determine el PSS con respecto al recurso preventivo.
  5. También indica que el nombramiento y presencia del recurso preventivo, no exime de las obligaciones de coordinación a los empresarios, contratistas y subcontratistas (artículo 24 de la LPRL y RD 171/2004). Y tampoco, el empresario no puede nombrar indiscriminadamente a todos sus trabajadores, ya que desvirtúa la figura de R.P.
  6. En general, un trabajador tiene la obligación de cumplir las órdenes e instrucciones del empresario en el ejercicio facultativo de sus funciones directivas, por lo tanto deberá asumir las funciones de recurso preventivo, cuando éste se lo solicite. Se deberá tener en cuenta en cualquier caso que se asignan nuevas funciones, y por lo tanto forma parte del “ius variandi” , y se aconseja en este caso, de que los trabajadores además de tener la formación y capacidad adecuada en su cargo tengan también funciones de mando y supervisión.
  7. El contratista principal o el subcontratista, según corresponda deberá dar las instrucciones precisas al R.P. sobre las actividades en las que se requiere su presencia así como las directrices para su buen término. Además se comunicará al resto de trabajadores dicho nombramiento.
  8. Las funciones de vigilancia son compatibles con otra actividad productiva o preventiva, siempre y cuando la labor de vigilancia no se vea perjudicada. Así como también puede formar parte del equipo de trabajo, actividad, operación o proceso a los que aplica los métodos de trabajo que debe vigilar.
  9. La principal finalidad del R.P. será la de vigilar el cumplimiento de las actividades preventivas en relación con los riesgos derivados de la situación que determine su necesidad para conseguir un adecuado control de dichos riesgos. Por ello las principales funciones de los recursos preventivos en las obras de construcción:
    1. El recurso preventivo realizará las funciones de vigilancia preventiva sólo en las actividades que indique el plan de seguridad y salud o determine por escrito el coordinador de seguridad y salud a través de escrito en el libro de incidencias.
    2. Comprobar la eficacia de las actividades preventivas en la planificación de las actividades que requieren su presencia.
    3. La adecuación de tales actividades a los riesgos que pretenden prevenirse o la aparición de riesgos no previsto y derivados de la situación que determina la necesidad de la presencia de recursos preventivos.
    4. Dar las indicaciones necesarias para el correcto e inmediato cumplimiento de las actividades preventivas
    5. Poner en conocimiento del empresario las deficiencias detectadas para que éste adopte las medidas correctoras que sean necesarias si éstas no hubieran sido subsanadas.
  10. Formación del recurso preventivo: en general para el sector de la construcción será de 60 horas, es decir la formación en nivel básico, sin embargo, se encuentra que esta formación es insuficiente para los riesgos específicos de sepultamiento, espacios confinados, etc, para lo que se le requerirá o bien tener una formación de nivel intermedio o superior o según los riesgos de que se trate de una formación complementaria y añadida a la del nivel básico (equipo de trabajo, trabajos en espacios confinados, etc).