La vida me ha demostrado en numerosas ocasiones que la formación académica de los ingenier@s (tanto aquí como en la Universidad de arquitectura de Sofía donde estudié) dan una preparación universal, capacitando a los estudiantes a desenvolverse para resolver problemas en cualquier parte del mundo, crea mentes abiertas.

De origen soy búlgara con formación de arquitectura a pesar de que mi convalidación se hizo a ingeniería civil. Me he formado en otra Sociedad, una república socialista. Mi madre era arquitecta técnica, mi padre y mi hermano ingenieros de caminos. Cuando cursaba mis estudios entre 1986 y 1992 en la Universidad de arquitectura, se podía decir que cumplíamos con la paridad entre mujeres y hombres. La primera vez que he sufrido diferente trato por ser ingeniera fue al llegar a España en 1992, fue como volver al pasado. Pero esto ya es historia.

En la actualidad estoy muy contenta de vivir en Cataluña donde la gente siempre es muy pionera, así que al conocer que se iba a realizar un debate sobre Mujer e ingeniería: la revolución tecnológica es femenina, quise participar del debate ya que a mí personalmente me ha afectado durante toda mi vida laboral.

Uno de los primeros puntos que trataron fue explicar el motivo de la elección de la ingeniería como carrera profesional,  en mi opinión, si eliges ser ingeniera en cualquiera de sus disciplinas estarás capacitada para resolver los problemas que te planteará el futuro y esa capacidad resolutiva te hará más competitiva en tu trabajo, de hecho creo que el futuro es de las ingenier@s que saben crear, innovar e inventar.

A nivel personal, me gustaría saber más sobre cómo se transforma y adapta la formación académica en las universidades para cualificarnos más delante de los nuevos retos tecnológicos y las nuevas tendencias de esta profesión cara al futuro, de esa manera poder evolucionar y adaptarnos más fácilmente a las necesidades del mercado y a la realidad laboral.

Otro de los puntos que se trató en el debate es la interdisciplinariedad de la profesión, pues además de las materias base matemáticas, física, química un@ ingenier@ para avanzar necesitas conocimientos de programación y capacitación tecnológica, marketing, cultura y sensibilidad preventiva, empatía, comunicación y muchas horas de práctica, así como estar cerca de las empresas y en general observar las necesidades de nuestro entorno, pues no hay que perder de vista que nuestra actividad no deja de ser un acción social que hace que ésta avance y mejore.

El principal motivo de la sesión fue ver cómo podíamos dar mayor visibilidad de la profesión de ingenier@ a los actuales estudiantes (sobre todo de alumnas), así que como mujeres que queremos dar a conocer nuestra profesión no solo tenemos que explicar cuál es nuestra realidad actual, sino si queremos que las futuras generaciones de ingernier@as sigan nuestros pasos, deberíamos empezar a proyectar cual puede ser el camino de nuestro futuro, cómo será nuestra profesión y sobre todo modelarla teniendo en cuenta las nuevas tecnologías. Posiblemente las futuras profesiones no tengan las mismas denominaciones que tenemos ahora, ingeniería civil, de telecomunicaciones, etc.,  pero derivaran de las que conocemos y por supuesto como mujeres debemos dejar referentes para las futuras ingenier@s.

En el debate se dijo que ahora no hay grandes infraestructuras pendientes de construir de manera local, sin embargo, hay que aprovechar las coyunturas actuales como pertenecer a una Europa unida, sin fronteras, en la mejor situación política europea conocida jamás.  Esta situación crea muchas facilidades de proyectos comunes, que sumada a la tecnología ayuda a la conciliación laboral como puede ser trabajar desde casa y conectarse con cualquier punto del mundo.  Deberíamos abrir los ojos y aprovechar estas oportunidades  en nuestras carreras profesionales y no solo a conseguir becas ERASMUS y viajes de turismo low cost.

Otro de los puntos que me gustó del encuentro fue escuchar la opinión de los ingenieros hombres (que también son nuestros compañeros, padres, maridos, hijos y hermanos) ya que se trata de crear inclusividad, para mí también resultó muy importante e interesante.

Espero que en un futuro muy breve podamos desarrollar e implantar la idea de dar a conocer nuestra profesión y participe muchos más compañer@s tanto mujeres como hombres y consigamos nuevas vocaciones y  nos aproximemos a la paridad, pues, cuantos más puntos de vista tengamos, más enriqueceremos la profesión.

Daniela Ninova - Ingeniera Técnica de Obras Públicas